Veronika decide morir.

Título original: Veronika decides to die

Año: 2009

Dirección: Emily Young

Reparto principal: Sarah Michelle Gellar, Jonathan Tucker, Melissa Leo y Erika Christensen

Reseña y críticas

Trailer 

Adquirirla en Amazon

¡Bienvenidos una vez más, estimados cafeteros cinéfilos! ¿Cómo van esos días de verano? Esperamos que sigáis con nosotros aunque os encontréis a remojo en la playa y/o piscina 😉

En esta ocasión vamos a reflexionar sobre la película “Veronika decide morir” (2009), que como muchos sabréis, es la adaptación al cine del libro del mismo título de Paulo Coelho.

Veronika es una chica de orígen esloveno, de unos 24 años, con un buen trabajo, un buen piso y una buena familia. Aparentemente “lo tiene todo”. Sin embargo, no es feliz, no tiene motivos para seguir viviendo por lo que un día decide suicidarse. Antes de proceder, escribe sus últimos pensamientos en una carta. No obstante, ¡no temáis fans de los finales felices! No vamos a spoilear más allá de mencionar que no lo consigue y es a partir de aquí cuando nos sumergimos en nuestra reflexión.

peliculas-9129-imagen2

Veronika es ingresada en un hospital psiquiátrico por sus padres para evitar que pueda volver a intentar suicidarse. Al despertar, aún desorientada, descubre que no sólo no ha conseguido quitarse la vida sino que, irónicamente, padece un problema en el corazón de carácter irreversible y le queda muy poco tiempo de vida. “Entonces, ¿voy a morir después de todo? ¿Por qué esperar?” se pregunta a sí misma cuando parece no saber cómo gestionar las horribles noticias.

Según avanzan el metraje y la estancia de Veronika en el hospital, descubrimos la realidad que la rodeaba; una mera existencia más que una vivencia en sí misma, sumida en la rutina más absoluta que la llevaba a hacer las cosas más cotidianas de la vida como una “autómata”, sin disfrutar nada, casi siempre por miedo a exponerse, por miedo a perder algo, por no decepcionar  a sus padres, forjando murallas a su alrededor y pensando que la vida es eterna y ya tendrá tiempo de hacerlo más adelante. A consecuencia, vivía sumida en una profunda amargura que teñía sus deseos provocando que dejase de hacer las cosas que, en algún momento, la motivaron. Una especie de “muerte en vida”, un automatismo en la vida diaria que sólo se ve cuando, tras una semana de dura rutina, te sientas en el sofá un domingo por la tarde a pensar y, de repente, te asalta el pensamiento: “algo no va bien”.

Como el propio Coelho explica:

“Ciertas personas, movidas por el afán de construir un mundo en el que no pueda penetrar ninguna amenaza externa, fortifican exageradamente sus defensas contra el exterior (gente desconocida, lugares nuevos, experiencias diferentes) y dejan el interior desguarnecido. Partiendo de esta situación, la Amargura comienza a causar daños irreversibles.

El principal objetivo de la Amargura (o Vitriolo, que diría el médico de mi libro) es contaminar la voluntad. Las personas que sufren este mal van abandonando sus deseos, y al cabo de pocos años ya no consiguen salir de su mundo, pues gastaron enormes reservas de energía construyendo unas murallas altísimas con la intención de que la realidad fuese como habían deseado.

Al evitar los ataques desde el exterior, están limitando también el crecimiento interno. Siguen yendo a sus trabajos, viendo televisión, quejándose de los atascos y teniendo hijos, pero todo eso ocurre de manera automática, sin llegar a entender bien por qué actúan de esta manera -al fin y al cabo, todo está bajo control-.”

Ahí reside el “descubrimiento” de nuestra protagonista, hay algo en su vida que no funciona, se ha vuelto una “amarga crónica”. Se ha pasado muchos años de su vida viviendo la vida que se suponía que debía vivir, la que los demás querían que viviese, la que por miedo o cobardía a equivocarse, no vivió. Y, ahora, rodeada de enfermos ingresados en el hospital y acompañada por el Doctor Igor, va descubriendo que tiene infinitas cosas por hacer antes de morir. Y que quiere hacerlas, sobre todo. De esta manera, conocerá, entre otras cosas, el amor, experimentará el miedo, el odio y, lo más importante, sus enormes deseos de vivir.

Llegados a este punto, esperamos que veáis la película y descubráis cómo acaba. O que leáis el libro, por supuesto. En cuanto a las preguntas que siempre nos/os hacemos para reflexionar, os dejamos las siguientes: ¿La conciencia de la muerte nos ayuda a vivir más? ¿Estamos teñidos de “vitriolo” o veneno de la amargura y no nos damos cuenta? O, si somos conscientes de ello, ¿nos conformamos o , por el contrario, hacemos algo por cambiarlo? ¿Necesitamos vernos bajo la “presión” de una  posible enfermedad o muerte inminente para replantearnos las cosas y tratar de cambiarlas? 

Antes de finalizar, mencionar que la estupenda interpretación de la actriz protagonista (“¡¡Buffy!!”) y dejaros un link al blog oficial del autor por si queréis saber algo más acerca de qué le llevó a escribir el libro.

Esperamos vuestros comentarios. ¡Hasta la próxima, cafeteros cinéfilos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: