La Purga: la noche de las bestias.

Título original: The Purge

Año: 2013

Dirección: James DeMonaco

Reparto principal: Ethan Hawke, Lena Headey, Max Burkholder, Adelaide Kane, Edwin Hodge, Tony Oller, Rhys Wakefield y Arija Bareikis

Trailer en español

Reseña y críticas

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“America. 2022. La tasa de desempleo está en el 1%. El índice de delincuencia es el menor de la historia. La violencia casi no existe. Con una excepción…”

“Benditos sean los Nuevos Padres Fundadores por dejarnos hacer la Purga. Benditos sean los Estados Unidos, una nación renacida.”

Así comienza “La Purga: la noche de las bestias”, una película de James Demonaco, estrenada a nivel mundial en el año 2013.

Probablemente os preguntaréis porqué hemos decidido escribir sobre esta película teniendo ésta una temática bastante violenta y que puede herir la sensibilidad de aquellos espectadores más sensibles al género. Pues bien, no es tanto la temática ni lo son los efectos visuales lo que nos ha llamado la atención, sino el mensaje y la reflexión que puede extraerse de ellas.

La trama nos lleva a una sociedad estadounidense distópica en la que, tras años de pobreza y delincuencia extrema, el nuevo poder ejecutivo, denominado “los nuevos padres fundadores”, fijan el 21 de marzo de cada año como el “día de la Purga”. Mediante esta nueva normativa, aderezada con tintes religiosos, tratan de condensar la delincuencia de la sociedad en un solo día al año, de forma que los ciudadanos venguen de la manera más brutal posible sus odios más profundos hacia sus vecinos valiéndose de que el crimen ese día es perfectamente legal.

Antes de proseguir, plantearemos la que nos parece es la pregunta clave que se puede extraer de esta cinta y que nos ha llevado a reflexionar sobre ella en esta primera entrada cinéfila del blog: ¿la Purga sería una forma de limitar la violencia de forma efectiva en una sociedad hipotética como la que se retrata en la película o, estaríamos hablando de una solución puramente económica acabando con los denominados “miembros no contribuyentes de la sociedad” – esto es, las personas con menos recursos -?

Sin ánimo de spoilear la trama – aun cuando el tráiler es bastante explícito -, y aunque no revelaré el final, si no habéis visto la película y queréis verla, aconsejo no leer el siguiente párrafo y pasar al penúltimo. Quizás volver a revisitar el blog y leerlo completo una vez veáis la película. Si ya la habéis visto… nada nuevo bajo el sol, ¡seguid leyendo, cafeter@s! –, nos metemos de lleno en el argumento 🙂

the-purge

Durante la película podemos observar cómo los personajes protagonistas, disfrutan de una vida bastante acomodada, es más, el personaje protagonista se dedica a fabricar y comercializar sistemas de seguridad que les permitan estar seguros y confortables en sus mansiones. Obviamente, extremarán las medidas de seguridad en la noche más violenta del año. Comienzan, por supuesto con su apoyo “pasivo” a la Purga colocando flores azules en su puerta. Aquí podríamos discutir qué les lleva a apoyarla de esa forma: ¿Ninguna otra alternativa? – ¿en serio? – ¿Ánimo de que la Purga se realice como “todos los años” – prota dixit – sin que les afecte directamente y sin que ningún ser querido salga dañado? ¿Apoyo activo encubierto? La Purga parece ser la gran medida que todos apoyan pertrechados en un hogar aparentemente seguro, es más, los vecinos del lugar hacen bromas al respecto – “fulanito y menganito se van de Purga juntos” – y hasta hacen fiestas para celebrar dicho día. Sucede, sin embargo, que uno de los hijos del prota no parece estar muy de acuerdo con el tema o, simplemente, no llega a entender el fin que ampara dicho sistema. Así que, al ver a una persona  – a la que sus perseguidores denominan “sin techo” – huyendo por la calle, herido, pidiendo ayuda sin que nadie se la provea, decide ayudarle abriéndole la puerta de su casa… Aquí subyace otra pregunta, que levante la mano quien no sólo entiende al muchacho sino que haría lo mismo. ¡Venga! … ¿Nadie? Quizás sea interesante reflexionar –puede ser para uno mismo/a también, ¡no temáis que no pongo examen! 😛 – la respuesta por hipotética que ésta sea.

En resumidas cuentas, a nosotros nos parece muy interesante  la metáfora sobre la sociedad elitista que se crea amparada por las “nuevas deidades” (los Nuevos Padres Fundadores), cómo tratan de eliminar mediante la Purga todo lo “negativo”, lo “malo” –  o lo que ellos consideran “malo”, vaya –  o lo que, simplemente, no comporta el “estilo” impuesto por ellos; cómo se justifica esa “limpieza” en función de los recursos, raza o procedencia aludiendo a la aparente consecuencia que se ha derivado:  la economía no para de crecer y la delincuencia ha decaído estrepitosamente. Y, en profundidad, cómo se democratiza e institucionaliza la violencia por parte del poder ejecutivo.

¿Justifica el fin los medios? Umm… ¡a reflexionar, queridos cafeteros! Os esperamos en los comentarios 😉

¡Hasta la próxima!

 

 

3 comentarios sobre “La Purga: la noche de las bestias.

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  1. Bueno, pues ya la he visto así que a comentar se ha dicho!. Por partes:

    – El argumento de la película es bastante original, sobre todo teniendo en cuenta los tiempos que corren de remakes y continuaciones sin fin. Sí, está planteado desde un punto de vista muy (MUY) yankee, con su extrema violencia y armas por doquier, pero el trasfondo podría ser válido en cualquier país de la sociedad occidental.

    – Argumento que es muy directo: una crítica a la -salvaje- lucha de clases que vivimos. Personalmente no comparto la premisa inicial de que todos somos malos por naturaleza (más bien al contrario) y al menos una vez al año” hay que dar rienda suelta al salvajismo, pero la exagerada visión del sistema de castas en que vivimos, sí.

    – Con respecto a la película “per sé”, es entretenida, con la duración y el ritmo necesarios, ni más ni menos -lo cual actualmente se agradece-, y que llega a tener un gran nivel en las escenas de tensión y acción. Los actores -excepto el niño- ayudan, claro: tanto Hawke como Headey transmiten esa sensación de claustrofobia, desesperación y decisiones morales al límite en una situación aberrante. Aunque bueno, cuesta imaginarse a una mujer del carácter de “cersei” siendo tan “frágil”, jeje!

    – Lo del niño a mí me desentonó desde el primer momento. Pero no por el tema de la ética, sino porque no resulta para nada creíble que en una situación así el guaje TENGA ACCESO A LOS CONTROLES Y SEPA LAS CLAVES, POR FAVOR!!! Es en mi opinión el gran fallo de la película. De todas maneras, de alguna forma había que empezar el asunto, así que…

    Saludos y gracias por el blog!

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